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CLAIRE McCARDELL

mayo
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CLAIRE McCARDELL

Category - timeline - moda - creadores

22/3/1958 – Muere la diseñadora norteamericana Claire McCardell, “la mujer que desafió a Dior”, creadora del American Look, destinado a las modernas mujeres trabajadoras, un estilo de indudable influencia en la moda USA contemporánea.

Nacida en Frederick (Maryland) el 24/5/1905 en una acomodada familia de banqueros, McCardell fue una de las primeras diseñadoras que alcanzó la fama. Formada en la Parsons School entre Nueva York y París (1926-28). En 1929 empezó a trabajar como asistente del diseñador Richard Turk, con el que se asociaría en 1931.

Ese mismo año empiezan a trabajar para la marca Townley Frocks, pero Turk muere en un accidente al año siguiente y McCardell lo sustituyó como diseñadora en Townley.

Es a partir de entonces que empezó a dar forma al American Look, un estilo con raíces sportswear, de prendas simples y funcionales, pero elegantes, destinado a la moderna mujer americana trabajadora, consagrando definitivamente el ready to wear made in USA frente a la alta costura francesa, y cambiando para siempre el sistema de la moda.

Mujer deportista criada entre hermanos varones, siempre tuvo el gusto por el confort de la moda masculina, creando un estilo de prendas cómodas y fáciles de vestir, entre las cuales siempre estuvieron presentes los pantalones. Sus referentes fueron Chanel y Vionnet, mujeres que crearon para mujeres desde el respeto por el cuerpo.

Es por esta razón que la feminista Betty Friedan definiría a Claire McCardell como “la mujer que desafió a Dior con su estilo confortable”. Cuando en París la alta costura declinaba el New Look, McCardell ofreció un estilo cómodo y chic a la vez, fácil de vestir… y accesible.

Su ready to wear, basado, precisamente en la industrialización de las prendas, la obligó a crear patrones básicos, utilizar tejidos de bajo coste (algodón, denim, punto), aprovechar las posibilidades de los estampados y los detalles de confección (pespuntes, bolsillos de parche, ribetes, abrochado fácil), para dar forma a unos diseños que ponían el énfasis en el estilismo, en la manera de llevarlos, acercando, de paso, los conceptos de prendas de día y de noche, distanciándose así cada vez más de la moda dictada  por la alta costura parisina.

Sus primeros éxitos fueron los separates (1934), 5 prendas combinables entre sí, precursoras de los actuales básicos; y el monastic dress (1938), inspirado en la Antigüedad griega -homenaje a Vionnet-, un vestido suelto, ceñido con una cinta -adaptándose a cualquier silueta-, que declinó en todas sus posibilidades (liso, estampado, largo, corto, de día, de noche). Después vendría la cómo da falda-portafolio (1946).

Durante la Segunda Guerra Mundial París quedó aislado del resto del mundo aliado, lo que impidió que los buyers de los department stores americanos viajasen para comprar modelos y patrones de la alta costura como hasta entonces. Pero la máquina de la industria textil USA no podía frenar, y el ready to wear cambió definitivamente el ritmo de la moda gracias, sobre todo, a McCardell, quien aprovechó de las circunstancias para demostrar que era posible tener una moda propia, el American Look, independiente de los criterios estéticos de la alta costura europea.

McCardell fue la abanderada de las mujeres que no querían someterse a los dictados de la moda de París, manteniendo la comodidad como prioridad a la hora de vestir, consolidando un estilo americano basado en el asequible ready to wear. Y la pureza de líneas, por lo que es considerada por muchos como la pionera del minimalismo. De esta manera, democratizando la moda, la americanizó. De ella dijo Stanley Marcus que era “maestra de la línea, no esclava de las lentejuelas”.

En 1942, en plena Guerra Mundial, el Harper’s Bazaar de Diana Vreeland y Carmel Snow le propuso el reto de crear un vestido estiloso para el quehacer cotidiano de las amas de casa. El resultado fue el Pop-over, desde entonces presente en todas sus colecciones, definido como “un vestido práctico que puede llevarse tanto en casa como en los momentos informales”.

En 1944, ante las restricciones impuestas por la guerra y necesitando zapatos para su colección, McCardell tuvo la ocurrencia de pedir a Capezio que pusiera una suela dura a sus zapatillas de ballet. Así nacieron las bailarinas como calzado de calle.

En 1956, preocupada por llevar comodidad y estio a la calle, publicó What shall i wear? The what, where, when, and how much of fashion (Simon & Schuster, NY).

En 1957 se le diagnosticó un cáncer, y murió prematuramente el 22/3/1958.

Algunos de sus diseños en la colección del Metropolitan Museum of Art.