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CÍRCULO

julio
01
CÍRCULO

Category - símbolos - definición - etimología - imaginario de marca

De manera universal, el círculo, del latín circulus, es uno de los símbolos fundamentales. Es el punto primordial extendido, el centro: “el centro es el padre del círculo”, según Plotino. Es el signo del todo y del Cielo. Por lo tanto, significa el símbolo de lo sagrado y la perfección: Dios, “cuyo centro se encuentra en todas partes y cuya circunferencia se encuentra en ninguna”. Además, al no tener principio ni fin, el círculo significa también la eternidad. Por esta razón que las cúpulas son esféricas y la planta de los primeros santuarios era circular. Por su naturaleza infinita, en muchas civilizaciones representa el ciclo continuo de las estaciones y la progresión del sol a través del cielo.

En la simbología cristiana el scutum fidei de la Santísima Trinidad está formado por tres círculos externos que representan al Padre, Hijo y Espíritu Santo, cada uno de ellos unido a un círculo central, símbolo de Dios como Trinidad. El poeta Dante describió, en La Divina Commedia, el Cielo, el Purgatorio y el Infierno divididos en diferentes círculos, y las distintas jerarquías de ángeles aparecen dispuestas en círculos en torno a Dios.

Para hindúes y budistas nacimiento, muerte y resurrección se simbolizan en una Rueda que gira eternamente; mientras que entre los nativos americanos el Aro Sagrado representa los ciclos de la vida y las enseñanzas de la existencia humana. En el budismo, los círculos concéntricos representan los pasos hacia la perfección interior y la armonía del espíritu a medida que se progresa de un estadio al otro, y en el Zen es el símbolo de la iluminación. Mandala, en sánscrito, significa ‘círculo’, y alude a la relación íntima entre el hombre y el universo, un círculo místico. En Egipto y Grecia el Uróboros, la serpiente que se muerde la cola, representaba lo infinito y la unidad de todas las cosas -materiales y espirituales-, que cambian de forma en un ciclo eterno de destrucción y creación.

El movimiento circular -movimiento de los astros (orbs, órbita)- es perfecto, inmutable, sin comienzo ni fin, y por ello lo circular representa la armonía. De los babilonios heredamos su división en 360º, agrupados en seis segmentos de 60º; y su nombre, shar, designaba el cosmos, y también la noción de tiempo indefinido, cíclico y universal, la rueda que gira.

Como forma envolvente y circuito cerrado, el círculo es símbolo de la protección, de ahí su uso mágico como cordón de defensa alrededor de ciudades, templos y tumbas. En la tradición celta, el círculo tiene una función y valor mágicos, representando un límite mágico infranqueable. Su transposición cotidiana son el anillo, el brazalete, el collar, el cinturón y la corona. Los anillos, por su forma circular, han gozado desde tiempos inmemoriales de poderes mágico-religiosos, simbolizando el Sol y siendo, principalmente, de oro. En la actualidad su leyenda perdura en el sacramento del matrimonio, simbolizando el compromiso, aunque  también son señal de poder y autoridad. Los anillos mágicos confieren poderes sobrenaturales a sus portadores, como el conocimiento (Salomón), la fortuna (Polícrates), o la libertad (Prometeo).

En la leyenda del rey Arturo éste y sus caballeros se sentaban ante una mesa redonda que simbolizaba la igualdad, pues ningún caballero  ocupaba un lugar preferente, una costumbre venida del mundo celta par evitar conflictos.